Consecuencias de consumir azúcar en exceso
Las consecuencias de consumir azúcar en exceso van más allá de las calorías y del riesgo de tener barriga, pues puede originar otros problemas de salud, y también, algunos efectos antiestéticos en nuestro organismo.
A continuación te mostramos cómo el exceso de azúcar, independientemente de si conservas un peso corporal sano o padeces sobrepeso u otro problema de salud, puede afectar tu aspecto físico y a tu cuerpo por fuera:
Más azúcar, más retención de líquidos
El consumo excesivo de azúcar así como la elevada ingesta de sal o alimentos que la contienen, puede producir una mayor retención de líquidos en el organismo, lo que conlleva a sensaciones molestas de hinchazón, así como a una inflamación antiestética de zonas indeseadas, por ejemplo, manos hinchadas, contorno de ojos inflamados y demás.
Asimismo, esta retención de líquidos puede entorpecer la circulación sanguínea, dando origen a mayor riesgo de tener ojeras así como más probabilidad de sufrir arañitas o várices.
Por supuesto, si la circulación sanguínea no es la adecuada, no sólo tendremos tejidos hinchados e inflamados, sino también, sufriremos las consecuencias de una insuficiente llegada de oxígeno y nutrientes a nuestra piel, lo que puede conllevar falta brillo y más arrugas.
Alto consumo de azúcar y más caries dentales
Si queremos cuidar nuestra sonrisa, luciendo dientes sanos y estéticamente agradables, controlar la ingesta de azúcar es de gran ayuda, ya que los azúcares son el sustrato de las bacterias que dan origen a las caries.
Por lo tanto, a mayor consumo de azúcar, más actividad cariogénica y más riesgo de tener manchas y caries en nuestros dientes que pueden producir un efecto antiestético en nuestra sonrisa.
Exceso de azúcar y mayor riesgo de sufrir acné
Cuando hablamos del acné y su vínculo con la dieta, vimos que los azúcares pueden estimular la actividad de glándulas sebáceas y por ello, estimular la presencia de granitos en nuestra piel.
Así, para quienes tienen riesgo de sufrir acné o ya sufren esta condición en su piel, lo recomendable es moderar los azúcares de la dieta así como reducir la ingesta de alimentos que los contienen, ya que un exceso de azúcar puede incrementar la presencia de acné.
Más azúcar y menos salud capilar
El excesivo consumo de azúcar puede conllevar el déficit de vitaminas del complejo B por su mayor utilización para el metabolismo de los hidratos, y éstas vitaminas cuidan del sistema nervioso así como protegen ante la sequedad de estructuras.
Por ello, si ingerimos elevadas proporciones de azúcar y no consumimos suficientes fuentes de vitaminas del complejo B, podemos tener el cabello quebradizo, débil y seco, a causa de la falta de diferentes nutrientes que fortalecen su estructura.
Entonces, también sobre la salud capilar podemos ver los efectos antiestéticos del consumo excesivo de azúcares.
Mayor ingesta de azúcar y más arrugas
El elevado consumo de azúcar se ha asociado a menor presencia de vitamina C en el organismo, y éste último micronutriente con función antioxidante previene el envejecimiento de la piel retrasando el desarrollo de arrugas.
Por eso, la ingesta excesiva de azúcares simples no sólo puede dañar la estructura de nuestra piel, sino deteriorar la misma y dar vía libre a que los signos del envejecimiento se desarrollen.
Es decir, a mayor ingesta de azúcares, piel más dañada y con más arrugas.
Concluyendo, el alto consumo de azúcar como parte de nuestra dieta no sólo dañara al organismo por dentro y afectará nuestra salud, sino que además, puede producir estos cinco efectos antiestéticos en nuestro cuerpo.
Llevar una alimentación saludable con una baja presencia de azúcar, puede ser clave para prevenir la aparición de signos del envejecimiento con el paso del tiempo, así como también, para evitar algunos efectos agudos indeseados sobre nuestro cuerpo.
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Los brazos son una herramienta importante a la hora de realizar los diferentes ejercicios en el gimnasio. Por ello es necesario que tengamos unos músculos de los brazos en perfecto estado. A veces no les damos la importancia que se merecen y realizamos ejercicios monótonos y sin ningún fundamento. Por ello en este post queremos dar algunos consejos para mejorar los ejercicios de brazos para conseguir mejores resultados.
Los brazos se componen de diferentes partes, la zona de los bíceps y la de los tríceps. Son dos partes antagónicas que debemos entrenar por igual para lograr una simetría entre ambas. Por ello en esta ocasión nos vamos a detener en ambos grupos musculares y en algunos trucos para mejorar los efectos del entrenamiento.
Los bíceps
Los bíceps son un grupo muscular que interviene en muchos movimientos habituales, por ello es muy bueno aislarlos a la hora de trabajarlos. Para ello bastará con apoyar la parte interna del brazo en un banco inclinado para realizar los jalones de bíceps tradicionales. Este simple gesto aumentará la incidencia del ejercicio y concentrará toda la tensión en la parte trabajada.
El banco también nos puede servir en este caso, ya que simplemente con inclinarlo ligeramente hacia atrás aumentaremos el ángulo y el recorrido que vamos a realizar al trabajar el curl de bíceps. Esto hará que aumentemos el tiempo que sometemos a los músculos de los bíceps a tensión.
Los tríceps
En el caso de los tríceps es necesario también saber aislarlos al máximo. Por ello lo que recomendaremos será la realización de curl de tríceps tumbados de forma horizontal en un banco de modo que con un brazo podamos agarrar el otro y evitar así que intervengan otros grupos musculares. De este modo haremos que sólo trabaje la zona del tríceps.
Añadir carga a las dominadas de tríceps es una buena manera de aumentar la intensidad a la hora de trabajar esta parte, ya que sin darnos cuenta los brazos tendrán que hacer frente a una resistencia mucho mayor de nuestro peso. Eso sí, no debemos descuidar la postura y mantener los brazos en su posición adecuada para ejecutar cada movimiento.
Consejos para ambos grupos
Para ambos grupos musculares servirá como consejo la realización lenta y concentrada de cada repetición para aumentar la concentración de la tensión en la parte trabajada. Realizar cada movimiento de manera controlada nos ayudará a conseguir mejores resultados. Lo mismo que trabajar cada brazo por su lado con una mancuerna independiente o con un agarre individual que nos permita trabajar de la misma manera cada lado para evitar desequilibrios, ya que casi siempre un lada suele tener más fuerza que otro, sobre todo en los brazos.












